exhibition – Animismos

Animismos
Animisms
Centro 14, Alicante
2016

La propuesta invita a un recorrido sensitivo procurando envolver al espectador desde la consideración de lo pictórico como experiencia vital y abierta. Pintura para entrar; pintura para vivir; pintura para tocar, sábana, venda, animal dormido, cortina, sudario, ventana, celosía, pliegue, nube, velo, túnica. Es la pintura misma sobre papel la que se convierte en harapos, en cuerpos, en soporte levitando, enfatizando principalmente el carácter animista del soporte que subyace como hilo conductor de las propuestas que aquí se presentan.

El papel de fibras vegetales se convierte en materia y soporte de extrema levedad y pulcritud junto con la tinta china y la acuarela como técnicas facilitadoras de diversos recursos visuales. Un soporte frágil pero versátil, y un medio (el agua) que me permite un ilimitado juego de transformaciones, imprimiendo tensión temporal a los procesos y una sensación de azar domesticado a los resultados.

Estos trabajos están conformados por dos o más piezas de papeles superpuestas, encoladas, pegadas y yuxtapuestas; han sido dispuestas sobre el muro aun cuando permanecen húmedos. Como consecuencia lógica, existe un alto protagonismo del azar en la definición de sus pliegues, son manifestaciones que han encontrado formas. La pintura se transparenta y quedan impresos sutilmente los rastros lejanos de lo pictórico, una visualidad de apariencia inacabada, deshilvanada, que busca el develamiento del proceso de creación y transformación de la pintura.

Del azar propio de los plegados se desprenden alguno de los títulos de los trabajos: “Lo adherente” y “Lo suscitativo”, diferentes hexagramas del “I Ching”, texto que se consulta procurando encontrar respuestas a través de los acontecimientos casuales (modos de conectar la experiencia del arte con la de la vida). En estos trabajos, que son esencialmente evocativos, la forma actúa directamente en relación con el título, que es un anclaje fundamental para comprender la pieza.

Otros trabajos como “Pintura con velo I, II, III” y “Pintura con velo rosa”, tienen sus referentes en paños representados en pinturas clásicas canonizadas por la Historia del Arte; por ello también dejan tras de sí una huella melancólica. Cada pintura con velo contiene también el rumor del papel, una suave agitación audible solo desde dentro, desde el propio proceso de creación y de mutabilidad de la materia.
 
Animismo(s) se sitúa en el espacio donde se produce el distanciamiento entre la milenaria tradición del arte oriental y la gran pintura de occidente, trabajo que a su vez responde a una inquietud permanente sobre el lugar que ocupa el material como soporte del pensamiento, el modo en que la materia y pensamiento se funden.